HISTORIA DE LA ESCUELA PARTICULAR 315 NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Hablar de la historia de nuestro colegio, es volver la vista atrás para apreciar agradecidos, la acción de Dios a través de estos años…

La Congregación de Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento fue fundada en México el 25 de Marzo de 1910 por María del Refugio Aguilar y Torres, quien recibe como don de Dios, el Carisma Eucarístico Mercedario, que distingue nuestra propuesta educativa.

Es así, como provenientes desde México, las Hermanas llegan a Chile el 25 de noviembre de 1926, con el fin de extender el amor a Jesús Sacramentado a través de la educación de la niñez y juventud.

En 1927 se hacen cargo del primer colegio en la ciudad de Coquimbo, IV Región, y desde allí hasta hoy, no ha cesado en la búsqueda de fidelidad a la misión a ellas confiada, convirtiendo cada uno de sus colegios en espacios para que los niños y jóvenes cimienten su vida en Cristo, el Redentor del mundo. Nuestro colegio forma parte de esta rica historia congregacional.

En 1952 comienza la obra “Misión del Niño Jesús” en avenida Pedro Donoso, en la comuna de Recoleta, en Santiago de Chile. En un principio se inició como un centro de catequesis y preparación para la Primera Comunión, actividad que llevará a proponer a las hermanas la posibilidad de fundar una escuela que pudiera atender a los niños del sector. En 1954 recibe, del Estado de Chile, la  autorización para educar; construyendo, junto a los mismos padres, las primeras aulas de madera y la capilla. El terreno para construir la escuela fue donado por una persona del sector, la Sra. Rosa Suazo, con el fin de que las hermanas impartieran Catequesis y formaran a los niños y jóvenes cristianamente.

Nuestro colegio ha sido fruto de un largo caminar, de un arduo trabajo que emprendió la Congregación en el año 1945, cuando la sra. Rosa Suazo Godoy, viuda, que tenía una gran devoción al Niño Jesús, ofreció un terreno para el establecimiento de una casa misión. Ella con un improvisado pesebre, atraía a los niños y niñas del sector y les invitaba a cantar y rezar al Niño Dios.

Al principio, las hermanas Rebeca Andrade, Angelina Reyes y Margarita Salinas en conjunto con las niñas María Adelina Aliaga y Florentina Morales (Rosa de Guadalupe), realizaban la preparación a la primera comunión los días sábados, viajando desde la comunidad ubicada en Av. Perú, al final del callejón que daba al cerro.

En el año 1946, la madre Rosario Paramo, superiora de la comunidad, comienza con la construcción de la Capilla y de las primeras salas. Las hermanas, con sus propias manos, acarreaban el ripio para la preparación de los cimientos, con la ayuda de algunos vecinos. Todos dirigidos por la Hna. Margarita Salinas.

En el año 1952 nuestro colegio abrió por primera vez sus puertas para acoger a un pequeño grupo de estudiantes, siendo su primera directora la hermana Melania Castellanos, religiosa mexicana. Las hermanas atendían el colegio viajando a las 06:00 hrs. de la mañana a pie desde Av. El Salto, donde está el Colegio María Teresa Cancino, y regresaban a su comunidad alrededor de las 20:30 ó 21:00 hrs. 

Los padres mercedarios querían mucho a la comunidad y apoyaban la labor de las hermanas, especialmente, en ese entonces, el joven sacerdote Carlos Oviedo Cavada (quien llegó a ser Cardenal de la Iglesia de Santiago), celebrando la Eucaristía en la capilla todos los domingos. Él mismo reunía ropa en el Colegio San Pedro Nolasco y la llevaba a los niños los días sábado, cuando realizaba el catecismo.

Tradicionalmente, durante ya varios años, se ha instituido el día 12 de diciembre como la fecha de aniversario del colegio, por la celebración de la fiesta de la Virgen de Guadalupe, cuyo nombre lleva nuestra comunidad educativa.

El año 2011, nuestro colegio comenzó su remodelación, entregando las hermanas su casa habitación en beneficio de la comunidad educativa.

En la actualidad la escuela se ha acogido a una serie de políticas públicas que van en directo beneficio del alumnado, como por ejemplo; desde el año 2004 se inicia el Programa de Integración Escolar, que atiende alumnos con discapacidades permanentes y transitorias. El año 2010 se incorpora a Jornada Escolar Completa y durante el mismo año se firma el convenio de igualdad de oportunidades para acceder a los beneficios de la ley de Subvención Escolar Preferencial.

Durante el año 2015, la Agencia de la Calidad Educativa  nos concede la clasificación escuela Autónoma y en el año 2016 obtuvo la Excelencia Académica, lo cual, además de beneficiar a nuestros alumnos y alumnas, nos plantea nuevos desafíos, los que van en directa relación con el proceso formativo de la persona en todas sus dimensiones.

Con esfuerzo y profundo amor esta obra de Dios continua su misión evangelizadora.